martes, 19 de abril de 2011

Ser hombre


El hombre está dañado:

acabándose, encapotado anexo.

El hombre está hinchado;

al Gólgota marchando sin cabeza.


El hombre el desastre el castrado

Caminando el frágil hombre,

dejando hueco/dejando vermú.


Cocinado y disparado a la nébula:

ser otro… sin efecto… negligente, fugado;

tener sitio luego abandonarlo,

entonces caudillo República.


Puro Diablo en hechura con

Conjuro despótico lascivo, cervecero, alarmoso,

cuando la Venganza del

hombre disimula costura.


El conejo diario para agotar las municiones.

Objeción: casi casi.


Llámese hombre. Potestativo hombre.

Experto hombre. Cotidiano hombre.

Tenga historia de hombre.

Nota: Ilustración por Heberto Morales

Antídoto fiesta


Inoculada la cabeza: rifada
al señoreo atrevido de comercios con ordinarios ladridos de proveedor a la mudanza de leyes/evangelios, padeciendo de ratas: oceánica saliva de la ubicuidad.

Olvidada de la suma y de la crisis, Roudtripin/vacacionando/comiéndose a otro.

Abdicada la huella, habituada y ligera con tal de distraerse del camino.

Hacia la fiesta con muerte, mala economía/mala administración, macanazos asaltos investigaciones asedio contribuciones hipotecas escopetas cesanteo histeria riesgo ceguera decapitados; sin deseo sabiduría amistad soberanía paciencia lengua.

Así, los trozos sin dilema.

Ese maquinal juego de catarata hospitalillo en bancarrota laberinto heredado vaso colmado y mortal ilota somos todos, monigotes inclusive testigos.