domingo, 27 de enero de 2013

{Vanidad-es} por Xiomara Ayala Cartagena

Ella saca de la cartera un espejo, cigarrillo y encendedor. Observa los labios que pintó hace dos horas y están intactos. Guarda el espejo, coloca el cigarrillo en la boca y lo prende. Inhala y exhala; siempre atenta al color que va tomando el filtro como resultado de las marcas impuestas por la carne húmeda y coloreada. Inhala y exhala; se va mojando el filtro cada vez más pesado por la repetición del juego con el aire nublado. Inhala y exhala por última vez;  terminó el cigarrillo y los labios permanecieron rojos.


{Spot de Camomila :Para beberme serena una sonrisa:} por Nadya M. Echevarría

Con una pipa que cruje
junto a esta urbe que nunca deja de murmurar
ni de meterse por nuestras ventanas
hechas por ti caramelo
con tu calor de cuerpo
de camomila abierta.
~:~:~:~


ahora su lengua deja caer
un chorro de miel sobre mi vientre
al que adorna con pétalos de vainilla
crecidas en la noche antigua
de mi soledad


sabor a té más su sombra
en la que me oculto
por un rato a soñar
bajo su cuerpo que sabe ahora tan dulce


Era mediodía y lucía
todo el brillo en sus ojos de araña
tejiéndome surcos
con ráfagas futuras
de una última ciudad


Ensoñaba en mi estación luminosa
lagartos verdes
que subían por mis paredes
preñadas de helechos
y en la espesura del aire
recobré una poesía perdida


Estudiaba el misterio lento y profundo
de una morada que se despedía
como animal inmenso que se duerme
en una concha flotando en jugos de sol.







                       [Escrito por Nadya M. Echevarría]

jueves, 24 de enero de 2013

{3 moments of an explosion} por China Miéville

  1. The demolition is sponsored by Burger King. Everyone is used, now, to rotvertising, the spelling of company names & reproduction of hip product logos in the mottle & decay of subtly gene-tweaked decomposition - Apple paying for the breakdown of apples, the bitten-fruit sigil becoming visible on mouldy cores. Explosion marketing is new. Stuff the right nanos into squibs & missiles so the blasts of war machines inscribe BAE & Raytheon’s names in fire on the sky above the cities those companies ignite. Today we’re talking about nothing so bleak. It’s an old warehouse, too unsafe to let stand. The usual crowd gathers at the prescribed distance. The mayor hands the plunger to the kid who, courtesy of the Make-A-Wish Foundation, will at least get to do this. She beams at the cameras & presses, & up goes the bang, & down slides the old ruin to the crowd’s cheer, & above them all the dust clouds billow out Have It Your Way in soft scudding font.
  2. It’s a fuck of a fine art, getting that pill into you so the ridiculous tachyon-buggered MDMA kicks at just the right instant & takes you out of time. This is extreme squatting. The boisterous, love-filled crew jog through their overlapping stillness together & bundle towards the building. Three make it inside before they slip back into chronology. Theirs are big doses & they have hours - subjectively - to explore the innards of the edifice as it hangs, slumping, its floors now pitched & interrupted mid-eradication, its corridors clogged with the dust of the hesitating explosion. The three explorers have bought climbing gear, & they haul themselves up the new random slopes inside the soon-to-be-rubble, racing to outrace their own metabolisms, to reach the top floor of the shrugging building before they come down & back into time. They make it. Two of them even make it down again & out again. They console themselves over the loss of their companion by insisting to each other that it was deliberate, her last stumble, that she had been slowing on purpose, so the ecstasy would come out through her pores allowing the explosion to rise up like applause & swallow her. It would hardly be an unprecedented choice for urban melancholics such as these.
  3. You can’t say, you can’t tell yourself that it’s the intruder’s spirit doing any of this, that there’s a lesson here. It’s not her nor any of the other people who’ve died in its rooms, in any of the 126 years of the big hall’s existence. It’s not even the memories, wistful or otherwise, of the building. The city’s pretty used to those by now. The gusts, the thick choking wafts that fill the streets of the estate that’s built in the space the warehouse once occupied, are the ghost of the explosion itself. It is clearly wanting something. It’s clearly sad - you can tell in its angles & the slow coiling & unfolding of its self, that manifests & evanesces faster even than its material predecessor smoke did. A vicar is called: book, candle, bell. The explosion, at last, lies down. As if, though, the two drug enthusiasts who got in & out of its last moment insist, out of pity, rather than because it must.

sábado, 12 de enero de 2013

{Guión de Django Unchained} por Quentin Tarantino

 
Django Unchained (2012) un western, escrito y dirigido por Quentin Tarantino, protagonizado por Jamie Foxx, Leonardo DiCaprio y Christoph Waltz.

El guion fue escrito magistralmente, como es costumbre en Tarantino, con potentes diálogos y escenas memorables muy al estilo de Sergio Leone. Django Unchained empezó en 2007 como proyecto, cuando Quentin Tarantino, hablando con The Daily Telegraph discutió sobre una idea para hacer un spaghetti western ambientado en el sur profundo de Estados Unidos, que él llamó "southern", afirmando que deseaba hacer películas que tuvieran lugar en un pasado esclavista de Estados Unidos, pero como un spaghetti western. Asimismo Tarantino quizo  proveer a los jovenes negros y negras de un arquetipo de heroe, de un personaje negro que logre ser un individuo libre, en acto y pensamiento, dentro de una topografía política totalitaria, como lo son las plantaciones esclavistas / campamentos de concentración y producción agrícola. Tarantino terminó el guion el 26 de abril de 2011, y entregó el proyecto definitivo a The Weinstein Company.



¡Qué disfruten!

viernes, 11 de enero de 2013

La serpiente que duerme adentro


Veintiuna, 
así le dicen a ese demonio.


se conocen de borracheras crecidas, sin atasco,
de una ebriedad rica, del quitasol, del tacto brisa a lo broquel

son dos descifrando el plaf, el mareo fresco.

son dos que buscan compañía. son dos barrigas de serpiente
conversando, afuera, repentinas; se piden maullidos, se hablan.
así son serpientes y se ungieron entre nadie.
cuando encuentran sentencia se amanecen, se mueven a otra estrella,
se desgarran; porque hay rabias maleficios de gente larva, de chispas obsesas,
de muertos del recaudo, de criaturas que viven en pesadillas.

en ellos hay ondas diseñadas perfectamente como pisadas de un embrujo.
en ellos hay grietas, hay rostro, hay hurto pacífico de memorias que
van corriendo descalzas por la cocina, los sofás, en la terraza
y se miran como lo hacen los niños al nacer con sus memorias de Dios
y del origen de sus familias. son dos porque sus serpientes vienen guardadas,
son inmediatas a una sonrisa, sin ropas ni navajas.

son con bocas hacha, como ciudades
como casa de todos; aunque sean en
el estómago de otro cuerpo son recompensa.

en ellos hay seres de luz, imperios de mares sinnúmero
son juntos viviendo del rastreo cerril, de maretas asesinas,
de botellas, de vino, de un poco de langosta, de champán, de ascensores,
de teléfonos, de una multitud que brilla y se despierta en la madrugada.

son dos, y toda la noche se abre borracha frente a ellos.

{Zonas crepusculares} por Xiomara Ayala Cartagena

Crepúsculos opúsculos
con pústulas de demencia encandilada
que dejan caer manos engarradas sobre mí,
bañadas en playas de un perico
que no para de gritar:
¡Puta eres mía y te voy a matar,
te voy a matar Puta!
Y ahí llega en la dirección contraria al viento,
con un sol languidecido,
el fin de la huida.
Y ahí se levanta en la dirección opuesta,
la rabia de una fiera dormida
por un Estado Libre Asociado familiar.
Ya no se puede hablar,
solo quedan palabras sangradas,
ídolos caídos con los pies más débiles
que un barro cuarteado.
Una masa quebrada
que intenta abandonarse al silencio sin suerte,
descontinuado por una madeja de cuerdas vocales
que tengo reforzada en la garganta.
Una madeja quemada al son de una voz tormentosa sin cadenas,
al mismo tiempo en que arrebato de su sombra
una libertad latente,
potente,
imparable,
sin deudas.
Ahora te jodiste,
púdrete en tu enfermedad que yo curo la mía
sin el espejismo de ayuda que nunca me ofreciste;
sin la ley de la santa inquisición fatula
cargada por la censura y el miedo.
Desapegada de tu cara triste de perro enjaulado
y torturado por otra mujer mala que te saca el dragón.
Violada y violenta,
sudando las ganas de arrancarte el pellejo sin anestesia,
corriendo millas a vuelta redonda
de algún palomar cubierto
por una mierda que no es mía.
¡Te voy a matar canto de Puta!
seguirás gritando
mientras yo me anclo sin cordura
donde te dije que iba a llegar.
Un lugar que no se construye alto ni lejos,
un lugar que siembro desde mis ovarios,
creciéndolo en mi pecho
para escupirlo por estos labios,
por estas manos que nunca volverán al atardecer.
Yo me despido sonriendo,
con las yeguas de la noche apaciguadas
y desterradas en las postrimerías de mi mente.
Yo me despido con un salto al vacío,
un vacío de carne viva y lista
para no volver a tocarte.
Lista para que no la vuelvas a tocar.
No rezaré por un ojala de finitud
que nadie otorga,
no esperaré a que las aguas pierdan su bravura.
Yo te entierro vivo sin rosarios que te salven.
Yo te entierro ahora con la pala de mi amanecida eterna
antes de que siga creciendo tu cola.
Yo determino apagarte universalmente
y retirarte la luz que levanta el día.                   
                     [Escrito por Xiomara Ayala Cartagena]

{traslación} por Nadya M. Echevarría

Los caminos que me devuelven
hogar de muertes
palabras
abren como liberación
de ayeres mascados y fumados en pipas.
Tragados con coraje tras paredes
y repito
Por la urgencia
Benditos sean
el ansia y el presente insatisfecho;
las ruinas bajo capas verdes de nostalgia
y el aire que se arroja cómplice concluyendo una batalla
de un día nuevo; intranquilo, preparado sobre siglos
cautivando signos que se duermen
y despiertan acostumbrados
al deseo de no querer dormir
temblando por primicias incurables
sintiendo el cuerpo como una batería
que se revienta imperfecta
pronta en premonición.



                       [Escrito por Nadya M. Echevarría]

sábado, 5 de enero de 2013

{Ladybird} por Nadya M. Echevarría

Falda de escarabajos y luces
camina-vuela
toma la silueta del viento
hasta agarrarse de estrellas


Pórtico de la alegría
la disolución de un panorama
gravedad cero
despide otro horror y se recobra
intrusa, extendida
cometa espacial perdida
en anagrama espiral


una lengua muerta florecida
la sensación de extravío
se pierde mientras percibo
azote de tiempo
del abre y cierra
de todas mis alas
cartas ponientes
encantadas.








viernes, 4 de enero de 2013

{ganas de andar} por Nadya M. Echevarría

de noche, sin aceras
el camino se alargaba
para dejarnos comentar
y contar con un miedo
que nos soltara adrenalina


carretera con lobas
lejos de casa
ansiosas por aullar
si encontrábamos la luna


cada curva un riesgo
cada sombra una duda
me visita
el recuerdo de carcajadas


duraba tan poco
el regreso a luces cercanas
era el diablo
el mejor presentador
de imágenes desfiguradas


se trataba de gritar


http://littleredplanet.deviantart.com/art/Slender-Man-on-a-Dark-Road-323258134


cuando nos diera la gana.