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miércoles, 29 de agosto de 2012

Burbuja tiene tu lengua | Daniel Pommers

Naoto Hattori


Burbuja tiene tu lengua

Burbuja tiene tu lengua y por ella entran
discretos sonámbulos a la quema fin
al lastro estos esperpentos con ojos pelos de olor tabaco
de perfumado a veces van mis demonios que persiguen latitudes
suelen quejarse oportunos y deciden obsequiarte
hernia púrpura rápida como pequeña manía
servicio de esta estrella negra en mi pecho amaneciendose
perra tímida bajo las piedras ese empujón de olor
mezcla que pretende contagiar mi forma con tus nalgas
ese sin tiempo es premio que no se deja meter las bocas
es bomba que sólo gime invisible para el sol y esto yo lo sé
como sé que adentro me esperan océanos verdaderos y dulces.

domingo, 12 de agosto de 2012

De universitarios | Daniel Pommers



De universitarios

Tener sexo en anfiteatros baños pasillos
estacionamientos bibliotecas.
Conocer novia ser novio ser para ella
andar juntos serenos después hacerse de otros.
Estar bellaco y crecer barba sin bigote.
Tocar guitarra. No asistir a clases.
Escribir cuentos. Estudiar psicología y
literatura comparada. Darse de baja total.
Enamorarse de libros suicidas.
Estudiar bachillerato en teorías suicidas.
Graduarse sin Cum Magna Summa.
Ser sociólogo y desempleado
pasar más de nueve meses en depresión.
Beber güisqui. Olvidar que hay madrugadas
y que se viven risas y vómitos sobre la brea.
Cumplir veintisiete.
Ir al trabajo escribir y amanecer.
Saberse en bancarrota pero siempre buscar vida.


miércoles, 11 de julio de 2012

Ave. Universidad | Daniel Pommers


                                                            Silencio. Silencio. Silencio. 


Ave. Universidad

Ya no siente ciudad con serpientes,
aunque sí, torpes, ahora son  
como amígdala en revancha
como gentes sin rostro, sin dientes
porque tienen esquina

hablan otras lenguas
como son los cigarrillos con relleno
con lo que sea
como el sueño de un país abierto en dos maldiciones
como se pudren vitrina y escalera
esa calle idiota
que perdió sima, se hizo colmado/bar/tatuaje
como aparición de ratas y patrullas amanecidas;
contra el ombligo suave de aquella vez, de antes,
cuando en lunes se bebía calor con sentido
con baile, con litio, con sorbeto
cuando la malicia era nuestra
con desmayo/navaja/caridad
con cervezas para muchas bocas que mordían piedras,
amapolas; cuando el día era del sol carnicero,
el 103 tenía guitarras, micrófonos,
olores hondos
que nos cantaban sin venganza
como barra con paraíso,
solamente.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Estar | Daniel Pommers


Estar

Obediente y abreviado,
hinchado/maniático/rústico/
agotado. . .desconocido,
sin laceraciones;
podrido, también
adulterado por las
muchas gentes —con infinitas voluntades—
malolientes y descabelladas.

Paisano de una nubosa tierra:
siendo, calibrado y fértil.

Estar,
avinagrado/orientado/jugoso/mordisqueado y
herido, viviendo en el calor de
otra tripa;
ser violado por la maldición
del indecible y ser malcriado por
el lobo de los pocos. . .en el gaznate de
un monstruoso dominio.

Siendo;
servido, así como
es diligenciado un bocadillo
cuando estamos
borrachos
o
cuando se nos hace
tarde para ir a laburar.

Ni siquiera un buen
aperitivo podríamos ser,
quién sabe si somos
una grandiosa larva;
así tendría sentido esa
habilidad tan nuestra
de buscar la trinchera
más sucia del reino
para revolcarnos en ella:
“Porque mejores tiempos vendrán”,
nos decimos.

Estar,
graves/tontos/pesados,
con nuestros gobiernos de plástico
flaco;
haciéndonos,
incurables y delirantes:
ciudadanos de la perfecta colonia.

Somos;
aguantándonos
virulentamente
por
una
lacónica
esquina
de
la
conformidad.

Por Heberto Morales

domingo, 26 de junio de 2011

Maravillarse | Daniel Pommers

Ilustración de Adrian Caca


Cicatriz tiene la astucia,
así como
pronosticadas están
las hambrunas del mundo, y largamente
puede uno —si uno quiere—
hacerse recinto del
germen
que anda suelto
y
que vendrá a poblarnos.

Posible gratitud tendremos los pocos si
torcemos los intestinos,
sin conocer bocados de la
epidemia.

Nuestra continuidad

ante el ruido abominable de los estómagos vacíos
será
la insignia de otras fortunas;
existiremos cobardes, con medianía y quietud durante el acabe telúrico.

Recordaremos a los vecinos por su rostro agonizante,
como si obsequiarnos una grandiosa
dosis de cianuro fuese la única
medicación respetable para salvaguardarnos.

Prenderemos velas al edificio del antes,
porque las siluetas de la hermandad y de lo vivo
quedarán inclinadas, chifladas,
llamadas por nuestra nostálgica presencia para auxiliarnos;
solos, siendo ancianos
con gargantas
de una monótona integridad.

Obstinados en alimentar pautas que por generaciones
han sido tráfico de la negligencia: buscando la poquedad del arrepentido.

Porque nos espera un delicado ministerio
que no conseguiremos obviar;
y maravillados estaremos
cuando seamos fusilados y preparados
como entremés para nuestro propio linaje;
conociendo tripa y acidez
en la panza de cualquiera.

Seremos las cabezas de
un nuevo convenio junto a el discípulo que no admira ni obedece tutores,
guisados en el banquete del reaccionario:  

porque nuestra condescendencia siempre ha estado sazonándose para la avaricia de otro.



martes, 19 de abril de 2011

Ser hombre | Daniel Pommers


El hombre está dañado:

acabándose, encapotado anexo.

El hombre está hinchado;

al Gólgota marchando sin cabeza.

El hombre el desastre el castrado

Caminando el frágil hombre,

dejando hueco/dejando vermú.

Cocinado y disparado a la nébula:

ser otro… sin efecto… negligente, fugado;

tener sitio luego abandonarlo,

entonces caudillo República.

Puro Diablo en hechura con

Conjuro despótico lascivo, cervecero, alarmoso,

cuando la Venganza del

hombre disimula costura.

El conejo diario para agotar las municiones.

Objeción: casi casi.

Llámese hombre. Potestativo hombre.

Experto hombre. Cotidiano hombre.

Tenga historia de hombre.

Nota: Ilustración por Heberto Morales

Antídoto fiesta | Daniel Pommers


Antídoto fiesta

Inoculada la cabeza: rifada al señoreo atrevido de comercios con ordinarios ladridos de proveedor a la mudanza de leyes/evangelios, padeciendo de ratas: oceánica saliva de la ubicuidad.

Olvidada de la suma y de la crisis, Roudtripin/vacacionando/comiéndose a otro.

Abdicada la huella, habituada y ligera con tal de distraerse del camino.

Hacia la fiesta con muerte, mala economía/mala administración, macanazos asaltos investigaciones asedio contribuciones hipotecas escopetas cesanteo histeria riesgo ceguera decapitados; sin deseo sabiduría amistad soberanía paciencia lengua.

Así, los trozos sin dilema.

Ese maquinal juego de catarata hospitalillo en bancarrota laberinto heredado vaso colmado y mortal ilota somos todos, monigotes inclusive testigos.