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viernes, 9 de julio de 2021

The Mystery of a Star: poem by Daniel Pommers

John William Waterhouse ~ El circulo mágico (1886)


THE MYSTERY OF A STAR 


A light visits my dreams and initiates me into its colours,

into the history of the universes and their interstellar connection;

opens the books I keep fresh on the wall,

searches for me in the infinity of green leaves and in the heat and the summer. 

When she discovers me free, I am free again in the undergrowth 

in the profundity of the ocean 

in the municipality of friendship, in the breath of my blood 

and returns in a thousand dimensions to Magonia, perhaps it returns to a meteor  

that knows me naked and making love to you in the prism of Bermuda,

in Paradise, in this second that perhaps knows me and is cavern and dawn;


thus the light is eternal fugitive, 

like the first beings who inhabited creation.


The initiation no longer asks for blood but shouts all its brilliance.


It converses with the moon, and the moon that tastes like grapes is our moon. 

The moon is always seen as a throat, as an eternal voice.


                                                        [Traducido por Miguel Pruné]


* * *

                                                                     (Versión en español)

EL MISTERIO DE UNA ESTRELLA 


Una luz visita mis sueños y me inicia en sus colores,

en la historia de los universos y su conexión interestelar;

abre los libros que guardo frescos en la pared,

me busca en el infinito de las hojas verdes y en el calor y el verano. 

Cuando me descubre libre, soy libre nuevamente en la maleza 

en la profundidad del océano 

en el municipio de la amistad, en el hálito de mi sangre 

y regresa en mil dimensiones a Magonia, tal vez regresa a un meteoro  

que me conoce desnudo y haciéndote el amor en el prisma de las Bermudas,

en el Paraíso, en este segundo que quizás me conoce y que es caverna y amanecer;


así la luz es eterna fugitiva, 

como los primeros seres que habitaron la creación.


La iniciación ya no pide sangre pero grita toda su brillantez.


Conversa con la luna, y la luna que sabe a uva es nuestra luna. 

La luna se mira siempre como una garganta, como una voz eterna.

Pedazo de pan: escrito de Emilia Elizabeth Chamba Vargas

Giovanni Giacometti, El Pan, óleo sobre lienzo (1908)


PEDAZO DE PAN


A veces, cuando llegaba a casa y no encontraba comida en la mesa, daba media vuelta y de inmediato me iba a buscarla. Esos fueron tiempos difíciles. Me asombraba el hecho de que cuando me disponía a salir estando desesperado por hallar algo para llenar mi estómago, pensaba en cualquier otra cosa, y olvidaba la razón por la cual me sentía tan afligido y miserable. Recorría las calles, una por una, me topaba con personas semejantes a mí, que poseían el mismo infortunio y deambulaban por las vías hambrientos, con sed de conseguir algo, no para ellos sino para sus hijos, sus retoños que habían nacido en un mal momento, o quizá en una época en donde la desgracia se fundía y dispersaba por todos los rincones del mundo. Pensaba y divagaba conmigo mismo sobre el número de moscas que como yo estarían rondando por los comerciales, restaurantes, plazas, parques, tiendas; pensaba en la comida en todas sus fases, en cómo se preparaba, en lo que la gente hacía, si no lo tenía, y en que quizá existiría un modo de solucionarlo para que todo el mundo la tuviese, cuando la necesitara, y no hubiese que malgastar más tiempo con un problema estúpidamente sencillo. Sentía compasión por el hombre, por la raza humana. Perderse una comida no era tan espantoso, el escalofriante vacío de aquellas calles que recorría era lo que verdaderamente me trastornaba. Todas aquellas casas, una tras otra, y todas tan desiertas y apagadas. Exuberantes adoquines bajo los pies y calzadas y balcones de una distinción bella y monstruosa para subir a las casas, y sin embargo, un hombre podía caminar de un lado para otro todo el día y toda la noche sobre esos costosos materiales y estar buscando un mendrugo de pan. Esto era lo que me molestaba, su incoherencia. Si al menos, pudiera uno salir con una campana y moverla de un lado a otro para que alguien escuche el tintineo y gritar: ¡Atención! ¡Atención! soy un hombre hambriento y estoy dispuesto a hacer cualquier cosa: ¿Alguien desea que lustre sus zapatos? ¿Que saque la basura? ¿Que le haga algún mandado? Si por los menos me atreviera a expresarlo sin vergüenza alguna, así de claro, pero no, no es así, ni siquiera abro la boca. Si le dijera a un tipo en la calle que estoy hambriento, de seguro saldría corriendo, y se haría el desentendido, y quizás otros me dirían que vaya a trabajar y me mirarían con cierta curiosidad y desprecio, algunos tendrían lástima y dentro de sí pensarían que un hombre tan joven y completo no tiene fortaleza, y ya forma parte de los tantos vagos que circulan en esta ciudad. Veo el mundo derrumbarse, miro a mi alrededor y percibo ese hedor nauseabundo de queso rancio que está siendo agujereado por gusanos.


domingo, 4 de julio de 2021

Registro de días: poema de Nadya M. Echevarría Quiñones

Remedios Varo, El otro reloj, Gouache/Cartulina, (1957)


REGISTRO DE DÍAS 

para escribir de una estrella binaria
de un tiempo fugado que no se alcanza 
hace falta la fantasma que asiste 
al comienzo desde su ausencia. 
encarnación que no logra reconocerse en una realidad muerta 
vuelve como onda pasajera, regresa desde no hay nadie 
al mundo en que abre brechas 
en zonas inundadas de sangre y de balas. 
radiografía de una falta; oficia canto abierto de otros huesos y otras horas. 
coincide con la ingravidez que rodea la noche 
transita la avenida que abre nuevos rumores 
pero el curso del mundo no la lleva. 
desde el monte negro atrae a la ráfaga 
al derecho de las sombras y de los días con posesión subterránea 
al dominio de cosas o palabras 
distorsión monstruosa de lo que no puede entregarse. 
es la extraña certeza de que lo reprimido siempre retorna en síntoma 
en ley de corazón invertido embarcado a la medida de su oscuridad... 
registra también
a la orfandad que incendia toda esta frontera entre pasado y futuro.


jueves, 7 de enero de 2021

Configuración de las mañanas: poema de Daniel Pommers

Stanislao Lepri, Los Murciélagos, Aceite sobre masonita, (1964)



CONFIGURACIÓN DE LAS MAÑANAS

El cielo abre sus ojos abismales.

Me siento en una alfombra y miro el azul,
los blancos y neutros colores de la luna,
las estrellas con su añejo vivo y dulce eco,
la eternidad de un saludo,
la mirada en secreto de las hojas
cuando el sonido misterioso de la humanidad
se promete libertades y maullidos en código;
y el autor de los sueños regresa cada vez que somos
una campanada de bocas en la piel, destruyendo los miedos,
solo los amantes de la noche me entienden.
A veces soy un ser que irradia luz,
luz,
esta luz de los tiempos,
esta luz que se compromete a vivir en El Señorial.
Las horas son farolas, las horas y en las horas de nuestras muertes,
enteras son las horas y los segundos son un capricornio en este mundo.
Somos obsequios del lumbral portentoso de los amaneceres.

Se abren las nubes y solo miro vida y truenos verdes en la tempestad.

Fue así el comerse la putrefacción de tus lenguas,
el meterme en el odio irremediable de regiones desérticas
como antes en África
y en la novedad de los mares nuevos
y en el pórtico, y en el Caribe;
donde toda la numen de los astros se hizo ave purísima y concebida sin pecado;
donde los lobos llegan a comer de nosotros, cuando soñamos;
en cuanto a la totalidad del tiempo hay un temblor
que mira,
que me absorbe.
Tanta sangre se perdió en la batalla de Dios
contra los ángeles libertos, aun cuando las estrellas
de las mañanas y los fríos de pensarte en otro mundo
son luces insólitas; son luceros y madres de la contrariedad.

Nosotros en gloria del espíritu // instrumentos del planeta uno
nosotros volamos libres con los minutos.
            El diluvio
        se rompe en mil canciones.
        Así el sonido de los torbellinos
                en mis sueños
            es hoja mojada
                es hija de mi amabilidad.


Estás en el cortocircuito: dos poemas de Nadya M. Echevarría Quiñones

Alice Rahon, The Next Morning, Óleo sobre lienzo (1958)
 

 

EL SER O EL SENTIDO

Es el ser o es el sentido
o las refulgencias de la discontinuidad:
la ligadura con vértigo de estas notas
Por ejemplo, me tardé tanto desempolvando este día
aplacando su pánico
Ahora un nuevo cisma abriga esa distancia
en el hiato la cólera perfecta de isla en psicodelia
Siempre llega el deja vu totalitario
-no dejarse llevar por el dictamen de los anonimatos-
y despegas cohetes con  el combustible creado en sueños:
Antes que olvide:
Abuela y su hermana caminaban desde las tierras rescatadas en su pasado
Venían riéndose contentas por el parque
De pequeña preguntaba:
¿Y para qué fueron esos rescates de terreno?
Para que tuvieran donde jugar y cómo entretenerse.
¿Y cómo era tu mamá?
Era prieta con el pelo ensortijadito
yo le pasaba la mano, siempre estaba enferma
Murió joven y después yo me quedé cuidando de mis hermanos,
estudié hasta 8vo grado, me gustaba mucho estudiar
Hay canciones que devuelven los cerros, cantos nuevos
Ciertos circuitos imposibles de cortar
Gestos de lo innombrable se vuelven susurros
Pero en esta noche acumulada, se replegan las luces
Hay zonas de librecambio, zona franca
y sures de delirios para sentarse y tomarse un café subterráneo
Ahí dices:
el día que vivo, la exhalación que amanece
la crepitación de memorias frente al mar tornasolado
ese que cubre peces que aprenden sus nombres
Rehacen terreno de contestación
armas contra las contingencias del tiempo y de la muerte
Miro, con lámparas del instante, por momentos apenas
y pude ver a los espectros que militan sin cadena causal que valga
Entre distorsiones ligo el ser y el sentido y no hay sometimiento
a la vergüenza de órdenes resquebrajados
Volví a mirar porque es mucha la noche
pero sabe arrojarse y tiene voluntad como afecto de mando
como un sol a mediodía que te expone en su cenit
pero te reviste con tus propias sombras
Estás en el cortocircuito, lo real es este intervalo
donde me hago posible.



MOVIMIENTOS TECTÓNICOS

Lo que no abolió el azar fue cierta traducción de relámpagos
la mirada expandida hacia la eterna dinastía inconclusa de nuestros verdugos
No se colman las tinieblas con pagos ni recibos
ni tampoco se corrigen las horas entre cazadores y testigos
No reclamo una lección de luz en esta realidad fugaz
A lo lejos una colección de cosas muertas me miran de vuelta
Ya aprendimos a prender las luces, incluso en las mañanas
y que los dioses también se pudren
Sabemos de sobra
 que se bebieron el mar
 que nos borraron los horizontes
 que estamos más lejos de los soles
 y que nos sopla en la cara
 el espacio vacío
Nos sabemos cubrir con sábanas de tinieblas
y aprendimos también de la luna y sus mareas,
que aquello que no funciona y que no cuadra:
lo arrastrará  el oleaje hacia la negrura abierta
donde es denso el vértigo que acecha lo perecedero
Irán a las corrientes infinitas de la especulación económica
que denomina hoy a este territorio poseso de alacenas con polillas
Contra esto, la adecuada ola nocturna
contra la canción en las salmueras del presente y del pasado
Cancélame los puertos con ese ritmo de siempre que sabe a traición
Por los territorios del misterio se abre el extrañamiento
el cielo con relámpagos y el talismán de despedidas
A ver si así con esto se contentan nuestras placas.


miércoles, 25 de noviembre de 2020

Rutas insondables: 2 poemas de Marta Jazmín García-Nieves

Leonora Carrington, The Dark Night of Aranoë, Óleo sobre canvas (1976)




VERSIÓN APÓCRIFA
 
Algunas palabras, como el mar
esconden en su vientre ballenas
y rutas insondables.
 
Tan profundas,
que dejan de sonar
y de escribirse.
 
Entre la luz y los colores,
prefieren congregarse
entre cardúmenes.
 
Suceder solas.
Imposibles.
 
Al fondo.



HÁLITO

Siempre fue un juego de niños
tapar el escondite
de la tarántula.

Presionar muy fuerte
las manos sobre la tierra
 
pero a ella,
siempre se le abría
otra garganta.

 

 

*Del libro inédito El sitio del relámpago

domingo, 4 de octubre de 2020

Zine de Poética de la Corona: Besos Desde Planeta Lockdown

Gato Malo Editores y la Generación del Atardecer Presentan: 

Poética de la Corona: Besos Desde Planeta Lockdown

Saludos ciudadanx postmodernx, coordialmente les convocamos a la acción poética y a plasmar las vivencias de este profético 2020 en textos, recitados en video para ser publicados en la página de Gatomalo Editores, nuestro blog y finalmente el zine. Al contar con suficientes videos subidos haremos el watchparty en facebook para disfrutarlos corridos para el gozo poético. Nos toca continuar con el menester de la literatura comunitaria mediante esta forma virtual

 

sábado, 3 de octubre de 2020

Luna llena en octubre, ritual de iniciación: poema por Daniel Pommers

Esc. Simbolista, ¨Figura femenina montando un dragón¨, óleo sobre lienzo (1880)



Luna llena en octubre: ritual de iniciación


Mi cuerpo busca el mar
Como el mar se ha abierto durante todos los tiempos
Y busca dentro de cada semilla,
En la misma bota de arena
El reflejo y el estupor
De una vida que entra
En la oleada y en el pensar
Libre de la alborada

Mi cuerpo busca el mar
Como busca mi cuerpo tus besos
Y busca cada madrugada acercarse
un poco más al
Cuerpo doliente pero vivo de la noche
Cuando ese cuerpo revienta entre las paredes
Y las sombras
Que se vierten en la pintura del local
En las hojas abiertas

En los estómagos que viven

Mi cuerpo busca el mar
Como también se abre una marejada en el infinito

Como también yo busco estas sonámbulas horas
Cuando el vino y el cigarrillo
Cuando Dios y cuando la virgen
Cuando entonces los hijos pardos de la madrugada
Se alejan
Y dejan quietas
Todas las pesadillas

Mi cuerpo busca el mar y en esta noche soy libre

Libre
Libre
libre
libre
libre.


sábado, 19 de septiembre de 2020

FTII: poema de H.J. Leonard

"Kali", guache y oro sobre papel, Jaipur, (1870)

 

FTII

La India se desnuda lentamente.
Muestra su cuerpo tímido,
hace tiempo no pasaba.
Pienso en su confesión
y le pido a los santos ayuda
ante la tamaña responsabilidad.

Pero vamos al mambo
mientras el incienso quema
y espanta las moscas
que se pasean tras el sueño
causado por la montaña de plástico
que dicen hola desde la esquina del
río que da a la ciudad.
Desembocadura donde los niños
pobres se bañan y se regocijan
en su tercer, cuarto y quinto mundo.
Allá donde las violaciones son
pan nuestro de cada madrugada.
La misma donde entre un techo que filtra agua
y un catre más duro que el suelo mismo,
allí, escuchando música psicodélica americana
de los setenta descubrí que valieron la pena los dos años
de penuria escuchando racistas escupirme que no entienden
mi acento.

miércoles, 9 de septiembre de 2020

Que en sus pechos florezcan molotovs: 2 poemas de Gabriel Meroli

Sofía Bassi, 'Deidad', aceite a bordo, (1972)



Escúchame, camarada:
cuando te hablo de Matria,
no es por cuestión de nacionalismo
ni de esas ideas pendejas
con las que se alimenta la burguesía.
Aclaro. Matria en este contexto,
es simplemente reconocer el vientre;
útera-diosa de la geografía
que (me) sostiene el cero verde
de mi cuerpe y su encuentro.
Mi (única) Matria
no posee bandera alguna…
es el musgo enredándoseme
por mi espalda-cordillera,
clavándome la fuerza a mis pies.
Es por eso que no venero bandera alguna,
ni la nuestra (no nuestra)
monoestrellada: boricua-colonial,
ya que su asta está cimentada
sobre les cadáveres
de mis ancestres.
Matria, reitero, es: sin tapujos ni romances,
el respeto al colectivo que permite
mi coexistencia y me da el aire,
que yo al transpirarlo, lleno de Lucha.



***



Ya estoy tan jartx
de la literatura nacional,
de esa que alaba una Matria
pintándola de verdes y azules,
y bañándose, ¡o lucrándose!, de su Mar.
Quiero ver reventar esas líneas
donde se segrega la propia Islaarchipiélaga.
Exijo que se canten a los puños sudados,
a las espaldas que asfaltan las sendas
de los sueños y a la clase trabajadora
que es la verdadera Matria.
Exijo ver sangre, bombas y las balas
explotar en cantos, especialmente
a la oligobernanza-burguesa;
que en sus pechos florezcan molotovs coloridas.
Exijo que el olor a pólvora
emane de estas líneas,
y que, de igual forma
como lo hace el gas pimienta,
a tus ojos se impregnen
para que así, descubras verdaderamente
lo que es la Matria.

 

domingo, 6 de septiembre de 2020

Cura para la humedad caribeña: poema de Gabriela Joglar Burrowes

W. Graham Robertson ~ il. para el ¨Jardín de Pan¨ de A. Blackwood, (1912)


CURA PARA LA HUMEDAD CARIBEÑA

 
Expuesto al agua todo se vuelve
más elástico,
hasta la piel.

La madera se expande, porosa
El cartón colapsa, perdiendo forma.
Tela, si algún día se seca,
nunca será
-ni olerá-
igual.
El papel se des-borrona
hasta ser parte del agua misma.

Cada fin de semana
me siento y veo el agua
llevarse ciudades.

En mi casa
el agua inundó
cada esquina del comedor,
los cuartos, los closets oscuros.
Días después, movías algo
y todavía encontrabas ríos.

Aparecían cajas
con iglesias y pueblos hundidos
en pequeños lagos.

Aparecían Islas llenas
de casas sin techo.

Cuándo todo está mojado
no importa tapar el sol.
Solo queda desaparecer
en la tierra saturada.


sábado, 5 de septiembre de 2020

Igual que los sueños: 3 poemas de Javier “Insurgente” Velázquez

Franz von Stuck, ¨Innocence¨, Oleo sobre lienzo (1889)



LA UNIÓN NATURAL


Amor, alegría, regocijo y armonía, bellas palabras se suman al deseo de esperanza, alianza, amistad, pureza y sinceridad, familia unida y luchadora el resultado felicidad. Que se busca y también se encuentra aunque alta sea la marea y se vea borrosa la esfera donde habitan nuestros pensamientos, increíbles, maravillosos serán los sentimientos, repletos de brillo y mágicos momentos.

Paz, tranquilidad, suavidad y hermosura, dulzura sentirán cuando del cielo baje una criatura espiritual, ancestral, de nobleza natural, entonces nacerá la unión original, celestial, existencial, esencial con ilusiones, emotivos corazones bailan en un jardín de flores y juegan entren las nubes, iluminados por destellos azules, el sol acaricia sonrisas dotándolas de virtudes.

Esfuerzo, paciencia, trabajo y mucha alma, siempre fiel a la calma que se encuentra en la palma de tus manos. Así se siembra lo soñado, apoyar al ser amado en tiempos buenos y malos, utilizando el ejemplo de quienes nos criaron, con incansable perseverancia, valentía y humildad. Pero lo más importante es que se amen con un poder intenso, inmenso como el mar.

 

ETERNA AMISTAD

Amistad, sinónimo de sinceridad, a veces pasa de largo como palomas tocando el mar. Palabras que se lleva el viento que junto al tiempo ves pasar, memorias que se esfuman día a día en el horizonte al caminar. Pero cuando es real se convierte en un motor, que acelera los latidos que necesita un corazón. Es la luz que ilumina la alfombra del camino y suaviza el misterioso destino el cual nunca sabremos hacia dónde va. Difícil es encontrar verbos o adjetivos que describan los motivos de tanta inmensidad, la honestidad se mezcla con sentimientos que recorren todo mi cuerpo más que besos, escalofríos o caricias, solo de pensarlo me asfixia el saber que en algún instante me iré y no podré hablarte. Pero aunque la piel no esté no dejaré de mirarte desde lo profundo de tu interior, jamás se acabará el amor por que es puro, leal, firme y verdadero, se esparcirá por el mundo entero nuestro anhelo de libertad. La que experimentamos de adolescentes tu y yo sabemos lo que se siente reencontrarse con la humanidad, nuestros recuerdos vivirán por siempre igual que los sueños y la eternidad.



EN HONOR A LA MUJER
   
Soy eco del pasado que viene a despertar a la mujer del porvenir”. Alguna vez, en algún momento, Ana Roque de Duprey lo dijo así. Expresión de poder, importancia e impacto que dejaron su sentir,  educando a la mujer que ahora exige mejores derechos y rompió la torre de marfil, en el que se encontraba escondido el sector femenino buscando verdadera igualdad para su destino, pasando por dificultades en una isla donde la democracia es el enemigo y los ideales se entierran en el fondo del olvido.

Aguantando el castigo de la indiferencia, la inconsciencia y la insuficiencia de liderazgo y libertad que se ha quedado como un sueño sumergido, perdido en alta mar, pero todavía queda un ancla que nos amarra a nuestra tierra, llena de historia, cultura y riqueza, con la naturaleza de valentía, que féminas de hierro demuestran día a día.  Luchando por su filosofía y derecho al voto sabio, cincuenta y dos porciento de la población puertorriqueña que esquiva la violencia y pelea con vocabulario, transformando el sistema democrático donde todos deberíamos ser iguales ante la ley sin adversarios.

Como lo afirmó Abraham Lincoln: “Un pueblo del pueblo, por el pueblo y para el pueblo.” Y a pesar de estas palabras mágicas continua el misterio, del porqué siguen renegando a las mujeres de este tema tan serio, es por esta razón que las almas de los próceres se retuercen en el cementerio, sintiendo el dolor de estas heroínas, lideres divinas, de herramienta informativa, que sacan del gobierno las espinas enfrentando la problemática existencial, exhortando la participación de militantes a caminar y aunque no haya camino seguirán, es imperativo que un buen día triunfarán.


viernes, 4 de septiembre de 2020

Caravana de soles distantes: 2 poemas de Eduardo Rodriguez

Jean-Gabriel Daragnès, Les Bijoux, Grabado en madera (1917)


THE LAST BREATH (INTO THE FIRE)


Let me take you down
‘cause I’m going to...
2020,
A dazed and weary
catatonic sea of fire,
Of plummeted desires
wrapped up in solitude
and sealed packets of lies.
And the constant hives
of the next advertised death,
And the bread that is spread
among the red hat army...
The sickening dandies
of the eye-turning,
limbo-loathing
washed up wrecks.

Let me take you down
‘cause I’m going to...
the Nowhere-land,
To the phantom dream
that lays downstream,
in distress...
gasping for air,
in the corner of the pavement,
courtesy of the latest blue horsemen of the apocalypse,
Those who, without a glimpse,
laid down a knee...
That self-imploded,
still recorded,
imperialist knee...
as heavy and derailed
as their voided souls..

Without a care in this world.
Without a flinch in their eyes.
Without a care for his days.

Let me take you to the ways...
of the deniers of science,
the clappers of wars,
the bankruptcy for workers,
the investors for Mars,
the scolders of the Press,
the advocates of Memes,
and the earthquakes everyday
in the Island of my dreams...
The island that is sacked,
without regard,
braised and mocked
By a two headed monster...
Abandoned to its luck.

Let me take you to the banquet,
the silent fest from the North.
Sorry!...
Boricuas not allowed.
Here are leftovers.... from last month.

Let me take you down
‘cause I’m going to...
2020,
And the debris of our very
Mortuary catwalk
Of fragmented hopes,
And the thorns
French-kissing the caged winds,
Shipwrecking the daydreams
expanding this road.

Let me take you abroad
this chapter
of suffocated laughter
and premeditated death.
This is the last breath...
The last drop,
The last riot.
I’m going to burn...
I’m going to burn...
I’m going higher and higher...
into the fire.
I’ll spread my wings up to the sun
and kiss our new day’s
burning woke desires.



METRO GIRL

Metro Girl,
Eres tan Metro Girl,
tan... tan Metro Girl...
Que la isla agujerea toda esa aura
Chica de jaula sanjuanera
Que despliegas donde quiera
El salitre que te llevaste el domingo,
La tostada sonrisa,
la enrizada brisa isabelina
Que frotaste en mi,
aquella tarde, antes de partir,
Con tu tan, tan... Metro vibe.
Y no descifro lo que hay,
No te descifro, Metro Girl.
Tu sonrisa es de imanes sellados,
Anclados en un conjuro impuro...
Cruel o fiel a la miel
de tu propio trueno,
Que retumba en libertad.

Eres caravana de soles distantes
Que sonrojan
mis domingos ingenuos.
Primavera de lunas amazónicas
Que encandecen
mis sábados sibéricos.
Tu incierto baile abandona
hileras de peñas
en la vasta costa
de mi continental silencio,
Nido de tardes tuertas,
rumiantes
y desesperantes intenciones de esculpirte
galaxias en el soplido.

Eres tan... tan Metro Girl
Que vas amordazando rugidos,
Sin saber
que las palmeras de Jobos
hoy se prenderán
con los agujereados latidos
de tu gris intención.
Aquí te dejo esta canción
Empapada de sol y arena
Y un popurrí de estrellas delatoras
Que se fuman las horas
de tu regreso,
tan fiel a tu miel.

Aqui estaré, Metro Girl,
Y sea lo que sea,
Bucearé entre las mareas
de tus reojos.
Dilataré tus suspiros
Entre urbanos arrecifes
y escondidas cicatrices.
Como quien anticipa deshojar los enigmas,
Desatormentar deseos,
Y gota a gota, diluviar los besos
que ayer partiste.


Cantando con el mundo: 3 poemas de Adrianna Lorainne Centeno

Remedios Varo ¨Papilla estelar¨, Óleo sobre masonita (1958)



PARQUE EÓLICO


El parque eólico fue solitario
Y ahí, con el viento en mis rodillas y entre mis brazos,
me di cuenta de que no quería eso.

Que si me gusta estar sola y tener tiempo para mí,
que si me gusta estar sola y escribir.
Sola, así como lo estoy ahora pero no me gusta estar solitaria.

Te explico que sola es en el momento y solitario es por un largo tiempo y
aunque me guste estar sola de vez en cuando; la soledad me asusta.

El no tener a alguien con quien conversar, a alguien que me entienda…
Eso me asusta y si soy astuta porque a mis amigos los trato bien para que no se vayan.

Mi amiga me preguntó si me pasaba algo y le respondí: “Quiero correr
y no mentía, si quería porque tal vez así, con el viento en mi pelo
y las plantas en mis pies, no me sentiría tan sola.



LE TENGO MIEDO AL AGUA

De chiquita fue en un inflable
2 años después en la piscina
3 años después en la playa
4 años después en el río
Y luego en la playa otra vez

No importa que tanto trate de sobrepasarlo,
no puedo, y no creas que es cosa nueva.

Siempre, siempre, siempre le he tenido miedo al agua, al océano, al mar abierto

Tantas cosas por ver, tantas cosas por descubrir
y yo aquí siendo tan pequeña e insignificante.

¿Cómo no te aterra pensar que tu existencia no vale nada?

No sé quizás estoy pensando de más, pero una cosa es cierta el mar es hondo y yo no sé nadar.



AISLAMIENTO

Cantando con el mundo
Caminando por el cielo
Apreciando el mar abierto, casi desierto
Volando con tiburones
Nadando con gaviotas
Hablando con leones
Y peleando con anémonas
Sola

Así sola estoy mejor, así puedo caminar sin dirección
Comer sin precaución
Leer sin entonación
Y ser feliz
Sola

Así me gusta vivir
Vivir por mi cuenta sin pensar en el que dirán
Fuera de miradas
Sin juzgar y sin ser juzgada.


domingo, 30 de agosto de 2020

Catalizan ritos & eucaristías: 2 poemas de Miguel C. Adrover

Alfredo Müller, Dante con lirio / Incipit Vita Nova, grabado (1898)


 

SACRIFICIO.EXE

Son más inteligentes que los perros.
Se parecen a la gente—
La piel rosada, sin muchos pelos;
La sangre ocre & oligisto;
Hematíe densa & arcillosa,
Hace un arco—momento arterial—
De la aorta a La Palangana.

La cuña que deja salir la sangre mide 30 centímetros.
Es de carminita ferrosa; cristales ortorrómbicos
Refractan ondas particuladas de Sirio.

Son—los ‘son’ de la 1ra estrofa—descendientes
De puercos boricuas del siglo XXI;
Sus bases nitrogenadas de diseño xenobiológico,
Transcritas a proteínas globulares iridiscentes;

Catalizan ritos & eucaristías.



AGUSTÍN STAHL: EROTIC POET

flores amarillas, de regular tamaño, en raci-
mos simples, axilares y terminales, largo peduncu-
lados; pedicelos aproximados, pubescentes, largos,
algo mayores que la flor, encorvados en la punta;
tubo calicinal apeonzado, verde, persistente, limbo
5 partido, poco más corto que los pétalos, seg-
mentos amarillos, los inferiores mayores, cóncavos;
5 pétalos desiguales, 10 estambres cuyos filamen-
tos son ensanchados en la base; pubescentes en esta
parte, sobre todo á (sic) los lados; estigma engrosado,
cóncavo, rodeado al borde de pelo pestañoso.
legumbre lampiña, lustrosa, recta, oblonga, iner-
me, seca bivalva, comprimida, carece de falsos
tabiques.



viernes, 28 de agosto de 2020

Una huella imborrable: 3 poemas de Adrianna Lorainne Centeno

Leónor Fini, 'Beso', litografía, (1966)



SER

Quiero ser
Quiero ser en tu vida algo más que un instante
Algo más
Algo más que una sombra
Algo más que un afán

Quiero ser
Quiero ser en tu vida algo más que una brisa pasajera
Algo más
Algo más que cualquier flor en primavera
Algo más que solo la primera
Quiero tomarte por sorpresa
Quiero que no me entiendas pero que así me quieras
Quiero ser...

Una huella imborrable
Un recuerdo constante
Y una sola verdad con temor de abandono
Y te olvides de mi

Una sed infinita
Quiero ser
Una sed infinita de caricias y besos
Una pena de ausencia
Un dolor de distancia
Y una eterna amistad

Quiero ser muchas cosas
Quiero ser

Ser el llanto de tus ojos
Y en tus labios la risa
El principio y el fin…
Quiero ser en tu vida lo que eres tú en la mía
Quiero ser
Mucho más de lo que piensas conocer



BESO EN LA NOCHE (A LOS 17)

Fuimos al cuarto y cuando comienzas a quedarte dormidx, te he besado y después me besaste también. Estábamos ambos con alcohol en nuestros organismos, pero esta vez no culparé al alcohol, que no debería tomar, por cierto, pero esa no es la dirección por la que debe tomar la explicación, es decir la razón por la que te besé no fue por el alcohol. Antes habíamos ido a ese lugar, que me atrevo a decir, es mi favorito. Allí me besaste por primera vez, seguí tu beso para después fingir que nada pasó, pero era obvio que si había pasado algo. Todo el día estuve pensando en ese momento, poniéndolo en “play” muchas veces. Intenté olvidarlo o dejarlo pasar con todas esas bebidas, pero no se iba el recuerdo de tus labios contra los míos. Luego cuando ya parecía haberlo olvidarlo, apareciste y me dijiste que te ibas a la habitación, con eso supe que tenía que ir contigo, quizás era mi oportunidad de besar esos labios que tanta adicción me causaron en segundos de consumo. Y lo fue. Volví a besarte. Si te digo que es mi primer beso miento, pero es mi primer beso por necesidad. Necesidad de sentir contacto de nuestros labios. Necesidad de crear un nuevo recuerdo para poner en “play” muchas veces para no olvidar tus besos. Necesidad, simplemente necesidad que nadie me ha hecho sentir nunca. No digas nada. No hay palabras que decir, solo cosas por hacer y labios por besar. Dicho esto, tomaré tu rostro en mis manos y te besaré. Te besaré con pasión y con ternura, un beso lento que pronto comienza a encontrar su ritmo. Ritmo que no quiere ser perdido. En cambio, tú y yo si nos perderemos, en caricias, más besos y en esta noche que no puede ser más perfecta.



TU Y YO

Yo – Tuve una impresión errónea sobre ti.

Tu – No me digas eso.

Yo – Pensé que ibas a hacer el mal, pero no.

Tu – Explica.

Yo – Cuando te vi por primera vez pensé que eras mi perdición.

Tu – Pero no.

Yo – Exacto. Eras exactamente lo que necesitaba para darme cuenta de que mi vida era una mierda. Muy común, muy constante, siempre hacia lo mismo y llegaste.

Tu – ¿Qué hice?

Yo - Me devolviste la vida y el sentido.

Contigo volví a sentir ese ardor que creí haber perdido… Me devolviste las ganas de escribir por el simple hecho de que no quería olvidarnos.


viernes, 21 de agosto de 2020

Creándote ríos: 2 poemas de Poeta Azul

Leónor Fini, 'Placer', Las Flores del Mal, litografía (1964)



FRIALDAD


Te desintegras poco a poco
Desapareciendo a cada segundo.
Tu frialdad crea muros entre tú y yo.
Convirtiéndose el Caribe en el polo norte.
Atravesando mi piel hasta congelar mi corazón.
Y el amor sigue vivo, y la pasión agoniza.
Y no entiendo porque te vas, te marchas de mi vida
Si hace tres días en mi cama al cielo volabas.
Y cómo hago para que no me duela, si me arrancaste de tu vida
y con eso te llevaste mi alma.
Apagaste la llamarada, me ignoras como si no fuera nada.
Te desvaneces poco a poco
Pero sé que en el fondo todavía me amas.
Congelándose cada átomo en la habitación.
Siento como el frío me arropa cubriéndome por completo.
Las ráfagas que salen de tus palabras, dejan inmóvil a mi pasión.
Vas, con tu frialdad apagando el fuego que nos daba vida.
Anestesiándome la conciencia, estrujándome
Esparciendo rebeldía como nieve, enfrías tu corazón
Y lo conviertes en témpano.
Cómo puedes ser invierno si antes eras primavera.
Cómo puedes crear amor y luego huir de él.
Congelándose cada centímetro de mí, aparece la neblina de soledad.
Ríos de lágrimas con cada pedazo de hielo que me arrojas.
Y es que el latido de nuestro amor se va apaciguando con tu frialdad.



NOS SENTIMOS, NOS ROMPEMOS

Nos sentimos pero nos rompemos y sientes una corriente
recorriendo tu piel cuando el roce de mis dedos juega con tu cuerpo.
¿Y qué me dices de los besos?
Tus labios se encontraron con los míos y
fue como ver fuegos artificiales de mil colores, era el click que nos faltaba.
Recorrerte completa, tocarte era como una sinfonía perfecta.
Sentirte era como paralizar las olas,
una fuerza sobre natural entre tú, yo, el mueble y las estrellas.
Nos rompemos, porque en el fondo yo soy lo que tú quieres
y tú eres lo que yo quiero.
Amarrándote a mi pecho y tú soltándome no queriendo.
Que tus ganas se juntaron con la mías y estallamos en silencio pero
gritando con las caricias de nuestros cuerpos creándote ríos,
era la mejor música para mis oídos escuchar tus gemidos.
Me quieres soltar agarrándome la mano. Te quiero cerca de mí dejándote ir...
que jugada, paradoja con esta fucking putamente magia entre tú y yo...
Rogando que me digas Quédate y tú diciéndome vete
con las ganas de que me quede.
Nos sentimos, nos rompemos...

 

lunes, 10 de agosto de 2020

Besos turbios de luna: 3 poemas de Noraida Maluguin Soto

Ernst Fuchs, 'Luna', punta seca, aguafuerte y aguatinta, (1981)
 
 
DE LA RABIA Y OTROS ZUMBIDOS

Escupe el fuego de su boca
mientras le ruge el mar en las entrañas.

Silban las sirenas milenarias
para arrullarle la rabia dormida.

El vacío se cuece despacio mientras
se desviste a dentelladas.

Bola de llamas indómita tras la jaula del silencio;
lanza miradas sucesivas al camino que serpentea.

El cuerpo aguanta, revuelve, embiste, repite.
Rebobina las olas que se escapan del pecho.

Envuelta en espuma centellea una sonrisa,
desnuda se derrite por el vórtice.

Se detienen las lenguas encendidas,
las aguas duermen, se silencian los zumbidos.

Emerge vestida de luz, cual dríada lejana, adornada y etérea.


DESDE EL ENCIERRO

Brotan flores blancas
en los recovecos de los tallos
torcidos, mientras grita mi piel
otra melodía oscura y sangrante.

El sol lame cada rincón
de este eterno verde monte
que me siente crepitar.

Bailotean las hojas
para complacer al viento,
así como me complazco
en este silencio que no lo es.

Esta placidez
que se parece tanto a la locura
no acaba, se extiende,
segundos que son horas,
horas que son días,
días que son meses,
y así se nos extingue la vida.


DANZA-LLAMAS

En tu ausencia me desnuda la noche,
se cuela sigilosa por la ventana
y posa dos estrellas sobre mi pecho.

Creo que duermo mientras
la luz plateada baña el lugar
donde se esconden mis anhelos.

Besos turbios de luna se enredan
entre las sábanas azules
que una vez te cubrieron.

Mi pelo es una madeja viva
que se retuerce entre sus manos
clamando un dulce pesar.

Una danza macabra
con este cuerpo que vive y palpita,
que espera y arde.
Una llama se enciende
en la punta de los dedos. 
 

viernes, 7 de agosto de 2020

En la vereda de los sueños: 3 poemas de Jean Paul Pérez Pacheco

Haydn Drake Reynolds Mackey, ´Woodland Scandal´, Grabado en madera, (1925)
 

 

SUEÑOS

En la vereda de los sueños
en el flujo interestelar del tiempo
por primera vez fue conmovida la existencia,
al discernir la locura de mis pensamientos.

En lo más remoto de los cosmos
ha de ser nido de nuestra eterna convicción
a dos almas concebir a mitad sus vínculos
que corrompen la síntesis de la creación,
al romper los esquemas del tiempo y la reencarnación.

Los seres viven
en cada época su peculiar condena
de sentir un familiar latido cada vez que se tropiezan,
percibiendo en sus rostros, las pasadas vestiduras y viviendas
de su eterna lucha y natural deseo de consumirse en sus sentimientos.

Porque han estado navegando a la merced de tormentas
buscando tierras que les harán libres del insensato camino
proclamado por el destino.
Porque han de amarse sin poder expresar
lo que anhelan las partículas de sus sistemas.
Por toda la eternidad,
hasta que sus almas sean trituradas por las nébulas del espacio y el tiempo.



VIDEO LLAMADA

El silencio impera
al verse los rostros tras lunas llenas.
El silencio impera
a las dos almas reencontrase en una hilera.
El silencio impera
al tambor y fervor de vuestro corazón.
El silencio impera
a los labios rozarse en su perdición.
El silencio impera
a las llamas danzar de vuestra razón.
El silencio impera
al darnos cuenta de los enlaces sin pudor.
El silencio impera
al joven besar y desnudar su mayor pecado.
El silencio impera
al ver como dos almas, fuera de temporada, encuentran su amor.



PERCEPCIÓN

Los días de grandes fiestas y ballets
se convierten en escenas de teatro.
Las máscaras, acompañantes de nuestra calculada ficción
ya no solo se manifiestan en nuestra viva imaginación,
porque ya no son solo percepciones ni vidrios de ilusión.
Al ser una obligación portarlas para protegernos de una maldición.

 

sábado, 1 de agosto de 2020

Por las esquinas de un callejón con olor a azufre: 2 poemas de René Cervoni

Maurice Sand, il. para Légendes rustiques de George Sand, litografía (1858)



LÁGRIMAS SALVAJES

 

Encerrado en un cuarto 

acompañado de un sentimiento incómodo y pesado

fuera del mundo, como un fantasma a punto de ser olvidado

como un maremoto bailando con la playa de una isla perdida.

 

El viento caliente acariciaba las ventanas de roca seca y marrón

mi piel se derretía ante la luz de una vela.

Nada en mi nevera y sobre la mesa botellas de vino

y cigarrillos gastados de sal y termitas.

 

La luna ardiente quemaba mis ojos

y se burlaba de mi ignorancia.

 

Encerrado en un cuarto de metal

donde el amor era mudo y solitario

con el recuerdo de un mendigo alocado   

por las esquinas de un callejón con olor a azufre.

 

Los ángeles tocaban mi puerta, tratando de hacer su cuota 

Los gatos maullaban pidiendo miel a los astros

Los perros se devoraban mutuamente, peleando por un hueso

desnudo y sin carne.


Aullidos y sirenas en la distancia bajo una noche púrpura y cruel 

y mi mundo acababa en la punta de mis dedos

sobre la superficie de mi cabeza

ante el horizonte de mi visión nublada por lágrimas salvajes.




IMPULSIVO

 

Hoy me siento impulsivo

como el que corre hacia un animal salvaje 

que tiene espuma en su hocico.

Un animal con grandes colmillos afilados como la muerte.

 

Hoy me siento impulsivo, como un niño locamente enamorado

de un ferrocarril que no para por nadie. Y el niño en la vía esperando el beso.

 

Hoy me siento impulsivo, como el ave que se enamoró de un gato

e intento abrazarlo con sus alas

y ahora vive en su estómago felino.

 

Hoy me siento impulsivo

como la luna que sigue al sol intentando apagar su fuego

para que juntos puedan contemplar la noche eterna.

 

Impulsivo como el beso,


como la ola,


como el vino,


como la vida.