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viernes, 9 de septiembre de 2011

Estar | Daniel Pommers


Estar

Obediente y abreviado,
hinchado/maniático/rústico/
agotado. . .desconocido,
sin laceraciones;
podrido, también
adulterado por las
muchas gentes —con infinitas voluntades—
malolientes y descabelladas.

Paisano de una nubosa tierra:
siendo, calibrado y fértil.

Estar,
avinagrado/orientado/jugoso/mordisqueado y
herido, viviendo en el calor de
otra tripa;
ser violado por la maldición
del indecible y ser malcriado por
el lobo de los pocos. . .en el gaznate de
un monstruoso dominio.

Siendo;
servido, así como
es diligenciado un bocadillo
cuando estamos
borrachos
o
cuando se nos hace
tarde para ir a laburar.

Ni siquiera un buen
aperitivo podríamos ser,
quién sabe si somos
una grandiosa larva;
así tendría sentido esa
habilidad tan nuestra
de buscar la trinchera
más sucia del reino
para revolcarnos en ella:
“Porque mejores tiempos vendrán”,
nos decimos.

Estar,
graves/tontos/pesados,
con nuestros gobiernos de plástico
flaco;
haciéndonos,
incurables y delirantes:
ciudadanos de la perfecta colonia.

Somos;
aguantándonos
virulentamente
por
una
lacónica
esquina
de
la
conformidad.

Por Heberto Morales

jueves, 31 de marzo de 2011

Invocación de Renacimiento y Resistencia | Miguel Pruné

Ilustración por Heberto Morales

Be favourable, O Insewn, Inspirer of frenzied women! We singers sing of you as we begin and as we end a strain, and none forgetting you may call holy song to mind. And so, farewell, Dionysus, Insewn, with your mother Semele whom men call Thyone.
- To Dionysus, Homeric Hymns

!Oh bendita cosquilla
Percibimos el inevitable y constante deterioro sistemico, 
ya que la tendencia de toda la materia y la energía en esto que llamamos Universo,
es jugar consigo mismo, con diferentes combinaciones de lo imposible. 
Un flamante horizonte de eventos esta dentro del paladar, 
rutas dentro y afuera del enjambre fantasmagórico parlanchino; 
de jerarquía, disciplina, fuerza y euresis. 
Reglamentos y contextos por los cuales es
licito y garantizado exhibir una 'cosa en si' bocona dentro nada. 

El estado de conducción de la uniformidad inerte goza entre el cielo y la tierra
amplificándose en cada paraje de oídos o receptores de vibración, 
de modo que esa
unidad sensorial terriblemente deliciosa es tu voluntad. 

Así que nuestros gemidos,
suspiros y gruñidos que hierven en nuestras tripas,
no son más que un síntoma, una fracción de esta secuencia de algoritmos cosmológica,
que no es ni buena ni mala naturalmente hablando, 
como muchos dogmas enfermos se clasificarían y definirían hasta el fin de la competencia común. 

¿No aprecias como la Noche no puede esperar a ser raptada por Día? 
¿No sientes la euforia que la luz del Sol emana cuando es
consumida por la sombra de la Luna y el mando de la oscuridad?
Existe un solemne desequilibrio que nos consume y nos obliga hacia cada instante,
concretizando y solidificandonos en el presente. 

No se pre-ocupe saltamontes,
cuando los aires de la fatalidad resurjan
reclamando su cabeza una vez más. 
Permanece firme y audaz desbordando de intoxicante dinamismo; 
reconoce el entorno de conflicto y resolución en todos los niveles.

¡Oh gran carcajada! 
Permítete invocar y deslizarme mediante un metabolismo de calma beligerante, 
a sentir satisfacción y vulnerabilidad en el néctar, 
siempre teórico, del fin del mundo.

John Lee Hooker, Hobo Blues



...aquellos que están insertos en estas relaciones de poder, que están implicados en las mismas, pueden, a través de sus acciones, su resistencia y su rebelión, escaparlas, a transformarlas, en una palabra ya no someterse a ellas... 
- Michelle Foucault