viernes, 14 de diciembre de 2018

POESÍA DE MIGUEL SANTOS GARCÍA

Max Ernst (1891-1976), 'Welteule', gouache sobre vitela solida, (1953) 


Genealogía de las Ondas

Desconectarse con elegancia del mundo,
dar contorno y cierta gracia a la tristeza,
una soledad con estilo, un paseo de acera
que da cadencia a la memoria, dando pasos
hacia lo intangible, respirando en los temblorosos
márgenes de las cosas, aire de noche
llenando pulmones, el pasado renacerá en el
desbordamiento de fragancias,
callejones opacos con paredes estrechas,
puedo mirar y habitar.

El olor a través del cual trastocamos
el tiempo, la aureola de las cosas invisibles,
las formas de lo inmaterial, profundizar
en la ciencia exacta de lo intangible,
tocar el mundo en el aire a través  del instinto,
diálogo etéreo y disolución deslizante,
bañándose en las aguas de tu propia
fragmentación reflectante.
Y entonces, con suavidad, algo frío,
algo que no tiene color brota deslizándose
de la oscuridad. Despista a la visión,
aleteando con una grotesca diligencia orgánica
que parece carecer de propósito, como la sangre
al brotar de una herida.


Fuego en el Pozo

¡Horror! El horror tiene un rostro, y debes hacerte amigo del horror.
El horror y el terror moral son tus amigos. Si no lo son, entonces,
son enemigos a los que debes temer, auténticos enemigos.

¿No te da miedo eh? ¿La vulnerabilidad de tu percepción?
La facilidad con que tu mente es torcida,
pasmada y sumergida en neblina;
algoritmos siempre te encuentran desde los cielos.
Las coordenadas de este terror son tejidas por manos decrépitas,
el control del curso, es la guerra híbrida,
impulsada por información comprometida gratuita para tod@s.

Ya veo, veo lo que adviene,
los ríos de fuego vendrán y el rescate no estará en ninguna parte.
De repente siento una ola de horror,
la bestia es una entidad que se apodera de las ideologías, como un virus
de las relaciones de poder. De esta manera, la bestia se mueve de nación a nación, de banco a banco, de organización a organización,
convirtiéndose siempre en un imperio como la estructura de la muerte.

La virtud sin terror es impotente, el terror sin virtud es ciego, ¿no?
Aceptemos esto de aquí en adelante, enfrentemos el destino.

En esos momentos agradables de dominación, el cosmos entero danza para nosotros; ni una sola criatura nos resiste, devastamos el planeta, y luego lo repoblamos con nuevos objetos, sujetos y vectores de presión, que a su vez, inmolamos. Los medios para todo crimen son nuestros, y los empleamos todos en deleite, así multiplicaremos mil veces el horror.

lunes, 10 de diciembre de 2018

POESÍA DE CAMILA AYALA



La Fiebre Amarilla


Dormimos juntos la noche del apagón
Nuestros cuerpos invisibles como el alma
Invisibles como Dios
La barriga hinchada de vino barato y pastillas no recetadas
Dormimos juntos aquella noche del apagón
Desparramados en aquel matre como dos sapos disecados
En aquel matre con olor a muerte anónima
Y algo nos decía que allí estaríamos felices:
Entre agujas usadas y sangre ajena
Entre las sábanas amarillas de orina y sudor
Amarillas del amor de lixiviado
Y quizás pudimos haber estado destinados a una vida de matres limpios
Y sábanas cálidas
Y cuerpos sanos
Pero aquí vivimos de nuestra propia fiebre
La fiebre amarilla que nos impide el despegamiento del matre
Y nos pega el uno con el otro
Como amantes en peligro de extinción


La Litera


Aquella noche dormimos en una litera;
tú arriba y yo abajo, sin siquiera darnos las buenas
noches. En el matre de arriba dormías, protegiendo
las botellas de licor; en el de abajo, me ocupaba yo del cenicero.
No hay manera de olvidar al amor, pensé, ni siquiera acostándonos
en camas diferentes. Aborrecía a la litera pero no la cambiaba por nada
del mundo. Dormías arriba mío, y con saber que ahí estabas, conmigo, bastaba.
Te adoro. Aunque estemos en camas diferentes,
siempre te voy a adorar y de eso vivíamos.

30 de septiembre: Ahora duermes en una cama diferente y no me queda más
que los trapos que usaste y la memoria de los días en
los que el amor nos bastaba.

Nos alimentaba.

Te extraño.

POESÍA DE ABIGAIL BURGOS

Imagen editada del filme Metropolis (1927)


Something’s not right


I don’t know for how long I’ve been here. I can’t remember even when or how
I got here. All I know is that I’m standing on the most beautiful place I’ve ever seen. There’s no human being in the view, or any sign of humankind. I’m
pretty sure I’m inside a humongous structure that
preserves or simulates an ecosystem that feels almost like a real long lost forest. It is so real, so intense. I just woke up from a long long dream, last memory my brain is able to recreate is me on the top of the roof of my condo.
I love star gazing, it’s my form of meditation. Wait,
that’s it! Let me see the sky...nop! not real, I feel like I’m in that movie...
what’s the name? Ah, Truman Show. This place feels like that.
What’s going on man? what the fuck it’s going on?
I’m fucking panicking! I don’t even wanna move, I’m afraid to step in to something that may kill me. Forget about this place being beautiful, I don’t even know if the floor is safe! I’m surrounded by psychedelic colored botanicals, no sign of other type of life. This is a joke, a big fucking cocksucker joke. I wanna go home, this time for real.


Etta

Etta was a nice girl.
She used to fall asleep, like my mom.
Etta took care of me while my mom entered some
building with other people, that also used to felt asleep.
I wasn’t stupid, they liked to be asleep! So let them!
I was like four or five years old.
It was ok, I had Etta to talk to while mom was gone.
I showed her some paper dolls and paper dresses I did by myself.
I was so proud, Etta was also proud, she agreed by nodding the head between her legs. We were sitting down, on a sidewalk, in front of the building.
I remember the first time I met the young lady, that day my mom entered
the building with me, I took a peak, I wish I hadn’t tho.
I saw people sitting, laying on the ground, sleeping, all of them, smelled like mold and sweat. A guy told my mom she shouldn’t bring me inside, so they left me to wait on the sidewalk with Etta. It looked like I was taking care of her instead. I was like a warrior, I took care of my sleepy queen mom, of her sleepy people, I was always on guard, and always hold her hand in
our way to home, to guide her to her bed.
After a time, we moved, and never saw the girl again.
Neither the people.
But as always my sleepy mom.


Mary

I saw Mary that afternoon.
She was quiet, her lips bursted in waves.
Her eyes turned white like sad hallow moons.
And Mary trembled, oh boy! She trembled.
I see her, she shakes, she becomes a volcano,
Mary exploded, lava red cheeks, seafoam mermaid Mary.
I've never been so scared, but worst,
I never been so fascinated, like that
Mary afternoon.
Body contracting, initiating flame, fuel.
We were in a car, she was at the passengers.
Her hands graved the leather seat, oh Mary. Squeeze it, droll it,
demon possessed lady red.
I saw Mary that afternoon, I will never forget. I was at the back seat,
I screamed HELP!
But there was not much to do.
I smelled her, she was ashes, musk and amber.
Volcano woman, a beauty of her own, tremble Mary, hollow eyes Mary.
High fever, pitch black, drowned scream.
Mary.

sábado, 8 de diciembre de 2018

POESÍA DE NICOLE FRATICELLI

Eric Beddows, 'Social Dreaming of the Frin' (2003)


ACERO INOXIDABLE CON SODA

Hacienda de lunas y tambores leña/
Encienden la opresión de frecuentar.

Quien se proyecta dentro del caleidoscopio está justificado;
sin opciones al patriarcado y tan atado de pies
que la inutilidad del sueño le desvela.

Amargura tónica ante la indignación.
Le pregunto a mi abuelo,
cómo se decide cuál vive,
cuál es carbón.


VITA BREVIS

Ya es pieza estéril del rompe—montes en pura discordia entre ramas colgándose
a la vida, innumerables bajo la guardería del sol. La primordial mata de gandul
encuentra en su pobre esqueleto otra razón de ser.


REPERTORIO

¡Remolino durmiendo en la cascada
Limo en la inmóvil charca apareciendo
desapareciendo!

La metáfora en serio
latente, justo precipitándose
un hilo incidental por el centro.
Lomo gris, ternura es verde
color de menta que se deteriora
en la gaveta abajo
a la izquierda de mi nevera.

Podemos considerar moscada la nuez,
íntimos los ojos que se toman
por certeras las cosas. Ingerir por eso
de aparentar. Podemos considerar
la menta inquieta en su gaveta,
una parcha sin sol, hilos de inutilidades hiperbólicas en sub-terráneo
y nos vemos cercanos

Como el mangó en la cuesta del indio
donde se mezclan los maíces en la esfera sub-lunar.


Infracciones de prismas: dos poemas de Karla Cristina

Eugene Berman, Cassandra, Óleo sobre lienzo, (1942)


He sabido darme toda
en infracciones de prismas.

Consumir el ruido de una garganta estéril.

Agrupar de mí fracciones,
diluirlas en vergüenza,
ajustada a las esquinas,

Y he sido luz.
Amapola, colirio.
Pedacito de bálsamo.
Abismo.

Para luego agrupar mi piel,
construida de materias ajenas.
Sujetos sin nombre.
Tejiéndome toda de hilos gastados.

Ser solo ruido.
Palabras tibias sin mi boca.
Labio fracturado de besos.
Eco.



*    *    *


Toca a la mesa siempre hablar del hombre
A su vez de mi nombre y las palabras ausentes.
Awela habla del hombre, mamá habla del hombre
y hasta Él mismo habla del hombre.
Hombre eje.
Hombre casual.
Hombre síntoma.

Me agotan las palabras que describen al hombre.

Tesis del hombre.
Hombre en función del hombre.
Hombre niño perreta.
Hombre golpe.
Hombre amado.
Hombre nunca mío
Nombre nunca mío.

Toca en las orillas hablar del hombre.
Manos de sangre.
Mudo.
Descalzo.

Agota la insistencia de hablar del hombre
Cual si fuese ajeno
Como si nombrándolo no me nombrara.

Hombre pobre de abrazos
Hombre cuchilla
Hombre punta de lanza
Hombre alarma de vida.

Lo conozco.
Al hombre y al nombre propio.
lo descubro en las noches sin hombros,
en el mundo caído,
agotado del Hombre.


POESÍA DE DAMAR VÁZQUEZ GARCÍA

Maxim Kantor, Lonely crowd (1992)


ECO-ECHO

Rain pours as I’m lying on my bed
thinking of the day
that I come of age sitting on a rocking chair
a rifle on my lap
Clouds covering the pupils of my eyes
cycle of images
imágenes condensadas
con la boca llena de gritos
y los oídos llenos de eco

¿Quién anda ahí?
I would say
held my gun
defend my years
that belong to the women before me
The image in my head as I open my eyes at 4 am
is not my own
A lady of 94
raped and killed by her own son
and everything that people say is
“¡Qué cabrón!”
Half-awake I get up
and through the kitchen window I see
a scarlet moon
shining silver over an empty street
how many abuelas
alone at home
watching the novelas


EL REFORMADOR

Dos horas más tarde yo seguía buscando en los marcos y en los dinteles
el esqueleto de un pez arcaico
No es fácil sentir que se tiene el cuello bajo la guillotina de
la Revolución Francesa porque no se tiene arte
Los espacios ya están cuadrados
Nada puede estar fuera de lugar
Ni siquera los colores se plantan en acción de agitación  
Hemos desterrado las flores de sus jardines
Y a los pájaros no se les escucha
porque nuestra vista fija e hipnotizada
no deja que las notas nos abracen
No se abrazan más arboles porque sabemos
que su vida será tan corta como la vida del armario
que con demasiado polvo en sima se ira cansando y enfermando
Los cajones caerán al suelo como caerán las paredes
y sin más labor pasaremos a la historia como una generación
que no vivió porque nos arrancamos los ojos y
los entregamos sobre bandejas de oro


EMBISTE

Todavía recuerdo el día que
entre maletas y bolsas y bultos y bolsas
Llegué a tu casa.
Hinchada, hinchada de felicidad y un mejunje de miedo
pero sin taparme la cara
Las mangas largas guardaban lo rota que llevaba el alma
y chupaban el sudor que se suda cuando se lleva la carga de una vida
Pero ni una lagrima

Entre acera y esquinas
yo brincaba como se brinca
entre monte y monte
machete en mano haciendo camino
Calor pegajoso en la nuca
pero feliz    
de tener un machete
y hasta agradecida
de hundirse hasta las rodillas en el fango de algún riachuelo
Desviado

En el portón de tu casa me esperabas
Con la cara igual de hinchada
Partida por el medio con una sonrisa
Medio victoriosa
Y medio triste
Yo te veía como la guayaba grande
Amarilla por fuera
Rosada coral por dentro
Queriéndome tragar la pulpa
entera sin miedo a masticar gusanos

Tú me dijiste vente
Y yo me venía
Con tantas ganas saltaba al río
Sin temor a las piedras
del fondo
sin temor
a un calambre en el medio del pozo

Cuando se está solo
No se grita
Cuando se está solo
A medio monte
Y se encuentra a un toro asustado
Que saltó la verja
Se corre sin mirar atrás
lejos lejos
O se le mira a los ojos
Se le dice embiste
Se le agarra por los cuernos
Y se aguanta

Lo que se le venga