miércoles, 17 de abril de 2013

{Y en tus labios se acuesta la noche} por Jonatán Reyes Medusa


Y en tus labios se acuesta la noche:

El simulacro de la noche, a esa que le metiste 50 centavos en su vellonera y pusiste summertime por Chet Baker e instantáneamente  él se hizo parte del simulacro, el de la noche, el de tus deseos incandescentes que llevan tatuada toda tu historia sobre las lapidas adornadas de flores invisibles, ante la trompeta  que toca summertime en pleno invierno, en una taberna sin dueño en medio de tu noche  en downtown village 1959…Que lindo fue verte reír cuando me arranque la piel y se la regale a un indigente y nos devolvió una sonrisa, Cuatro veces mal herida, cuatro veces melodiosa, que hizo que no retorciéramos en la nieve: bailamos bajo la nieve y te bese el hielo, te bese tu noche!
Y en tus labios se perdió la noche,  y el día,
           el sol me altero las arrugas que tanto protegía de tus caricias.


 

{Van hongos tras el frances} por Nicole Fraticelli

Llevo el zapato en la mano
y esto no dice nada sobre las condiciones de frecuencia
que se dan entre animales sociales

el objeto cuantificable termina como una estadística
hambrienta y
por ser primordial se propone
entre-medio de los anaqueles;
en el espacio divisible

como acto de presencia.
_______
 

Llevo un acorde en la mano
y se dice que fuiste oso, y que fuiste tortuga

que dices de servir la miel con dos manos?
seras el responsable de la defunción orgánica
bajo estándares poco usuales; con la pistola pegando botones,
atrapando dementes en redes rizomas,
sin la boca pegada a la hormiga
que aumenta su masa tras consumirte el azúcar.

lunes, 1 de abril de 2013

{Artes de la Conciencia} por Nadya M. Echevarría

"Más allá del delirio que fluye y borbotea bajo esta piel que alambica visiones  tecnicolor..."


 ::::   Dentro de nosotras existe un flujo de conocimiento. Mediante él desarrollamos estados subjetivos que intercambiamos. Construimos un dispositivo que instalamos en el tejido bajo nuestras faldas. El punto de su acción procede de la idea clara de que moriremos. El selector atrae elementos del universo, los hace girar en el pensamiento y chocar entre sí haciendo vibrar todo su núcleo energético. El intento empuja, forcejea, golpea, presiona,  tritura, tira y afloja, rompe, junta y aúna. Separa y completa allí, donde la estructura energética se estremece, se dobla…se resiste, se rompe, se quiebra, se afina, se templa. En el acto rompemos con los parámetros cotidianos que cohesionan nuestra visión obligándola a ser unilinear. Ponemos un fin a la persona que eramos antes de acelerar el dispositivo y la convertimos en una nueva. El proceso culmina en manantial y éxtasis puro. Se aprovecha este tiempo para reforzar un estado posterior de silencio interno. Si nos quedamos dormidas ponemos en práctica el ensueño y a la puerta a esa otra segunda realidad se dejamos el yo como una ilusión falsa para una fluidez de pensamientos, sin pensador. Esto lo aprendimos en un viaje donde conocimos a un chamán que nos invitó a su casa de árbol. Nos habló de como lo que se extingue es sólo un falso punto de vista. Nada cambia sino la perspectiva del observador.  Dijo además que ese cambio de punto de dirección (en las afueras del yo) envuelve dolor, que no es mera liberación sino también un paso hacia un sentimiento oceánico. Una violenta experiencia de perder el piso de ese nuestro Ser. Por eso partir desde la muerte y por eso atraer lo elemental por lo que sufrimos. Mover el punto de dirección provoca cambios perceptivos en nuestros sistemas de comprensión de ese mundo en el que hay que maniobrar ejercitando un control y una fuerza interna.

                       [Escrito por Nadya M. Echevarría]

sábado, 16 de marzo de 2013

Mal feliz



A nuestras
cabezas,
periodistas,
relacionistas,
corporaciones
públicas o privadas 
y entrepreneurs.

1.
esta isla así de santiguada es un punto

un gusano farmacia del blindaje, es un hincharse
con oficio de amparo;                 

esta isla es sola y se piensa en abondo
en rodilla, callada, en ruego que se motoriza

en arcilla siempre bordada, segura.
así viene al pulso               porque es perfecta
es lo absoluto, lo que carga matemáticas, hambre,
es el asesino diario que se desvela y sale a las calles, sonriendo,
es la patrona y vive horneándose en nosotros.

ese fundarse en base secreta es el acoso a esta isla:
sin tener garganta
la orina del imperio cae enteramente en nuestra memoria.

así la fatiga puede traficar con estas almas de cordero,
con estos obispados de secuoya, desviándose con falsa, con unción,
masticándonos libre debido al catarro de su boira.

este dominio será hasta el día que sufra un desmayo y sea jubilado.

antes de ser maretas, antes del traspié ultramarino  
estas islas ya se habían anclado al sol de su propia lucha.

camine sobre el ruido, despacio, junto con nosotros.
sea en estas islas que somos hoy.

domingo, 27 de enero de 2013

{Vanidad-es} por Xiomara Ayala Cartagena

Ella saca de la cartera un espejo, cigarrillo y encendedor. Observa los labios que pintó hace dos horas y están intactos. Guarda el espejo, coloca el cigarrillo en la boca y lo prende. Inhala y exhala; siempre atenta al color que va tomando el filtro como resultado de las marcas impuestas por la carne húmeda y coloreada. Inhala y exhala; se va mojando el filtro cada vez más pesado por la repetición del juego con el aire nublado. Inhala y exhala por última vez;  terminó el cigarrillo y los labios permanecieron rojos.


{Spot de Camomila :Para beberme serena una sonrisa:} por Nadya M. Echevarría

Con una pipa que cruje
junto a esta urbe que nunca deja de murmurar
ni de meterse por nuestras ventanas
hechas por ti caramelo
con tu calor de cuerpo
de camomila abierta.
~:~:~:~


ahora su lengua deja caer
un chorro de miel sobre mi vientre
al que adorna con pétalos de vainilla
crecidas en la noche antigua
de mi soledad


sabor a té más su sombra
en la que me oculto
por un rato a soñar
bajo su cuerpo que sabe ahora tan dulce


Era mediodía y lucía
todo el brillo en sus ojos de araña
tejiéndome surcos
con ráfagas futuras
de una última ciudad


Ensoñaba en mi estación luminosa
lagartos verdes
que subían por mis paredes
preñadas de helechos
y en la espesura del aire
recobré una poesía perdida


Estudiaba el misterio lento y profundo
de una morada que se despedía
como animal inmenso que se duerme
en una concha flotando en jugos de sol.







                       [Escrito por Nadya M. Echevarría]

jueves, 24 de enero de 2013

{3 moments of an explosion} por China Miéville

  1. The demolition is sponsored by Burger King. Everyone is used, now, to rotvertising, the spelling of company names & reproduction of hip product logos in the mottle & decay of subtly gene-tweaked decomposition - Apple paying for the breakdown of apples, the bitten-fruit sigil becoming visible on mouldy cores. Explosion marketing is new. Stuff the right nanos into squibs & missiles so the blasts of war machines inscribe BAE & Raytheon’s names in fire on the sky above the cities those companies ignite. Today we’re talking about nothing so bleak. It’s an old warehouse, too unsafe to let stand. The usual crowd gathers at the prescribed distance. The mayor hands the plunger to the kid who, courtesy of the Make-A-Wish Foundation, will at least get to do this. She beams at the cameras & presses, & up goes the bang, & down slides the old ruin to the crowd’s cheer, & above them all the dust clouds billow out Have It Your Way in soft scudding font.
  2. It’s a fuck of a fine art, getting that pill into you so the ridiculous tachyon-buggered MDMA kicks at just the right instant & takes you out of time. This is extreme squatting. The boisterous, love-filled crew jog through their overlapping stillness together & bundle towards the building. Three make it inside before they slip back into chronology. Theirs are big doses & they have hours - subjectively - to explore the innards of the edifice as it hangs, slumping, its floors now pitched & interrupted mid-eradication, its corridors clogged with the dust of the hesitating explosion. The three explorers have bought climbing gear, & they haul themselves up the new random slopes inside the soon-to-be-rubble, racing to outrace their own metabolisms, to reach the top floor of the shrugging building before they come down & back into time. They make it. Two of them even make it down again & out again. They console themselves over the loss of their companion by insisting to each other that it was deliberate, her last stumble, that she had been slowing on purpose, so the ecstasy would come out through her pores allowing the explosion to rise up like applause & swallow her. It would hardly be an unprecedented choice for urban melancholics such as these.
  3. You can’t say, you can’t tell yourself that it’s the intruder’s spirit doing any of this, that there’s a lesson here. It’s not her nor any of the other people who’ve died in its rooms, in any of the 126 years of the big hall’s existence. It’s not even the memories, wistful or otherwise, of the building. The city’s pretty used to those by now. The gusts, the thick choking wafts that fill the streets of the estate that’s built in the space the warehouse once occupied, are the ghost of the explosion itself. It is clearly wanting something. It’s clearly sad - you can tell in its angles & the slow coiling & unfolding of its self, that manifests & evanesces faster even than its material predecessor smoke did. A vicar is called: book, candle, bell. The explosion, at last, lies down. As if, though, the two drug enthusiasts who got in & out of its last moment insist, out of pity, rather than because it must.

sábado, 12 de enero de 2013

{Guión de Django Unchained} por Quentin Tarantino

 
Django Unchained (2012) un western, escrito y dirigido por Quentin Tarantino, protagonizado por Jamie Foxx, Leonardo DiCaprio y Christoph Waltz.

El guion fue escrito magistralmente, como es costumbre en Tarantino, con potentes diálogos y escenas memorables muy al estilo de Sergio Leone. Django Unchained empezó en 2007 como proyecto, cuando Quentin Tarantino, hablando con The Daily Telegraph discutió sobre una idea para hacer un spaghetti western ambientado en el sur profundo de Estados Unidos, que él llamó "southern", afirmando que deseaba hacer películas que tuvieran lugar en un pasado esclavista de Estados Unidos, pero como un spaghetti western. Asimismo Tarantino quizo  proveer a los jovenes negros y negras de un arquetipo de heroe, de un personaje negro que logre ser un individuo libre, en acto y pensamiento, dentro de una topografía política totalitaria, como lo son las plantaciones esclavistas / campamentos de concentración y producción agrícola. Tarantino terminó el guion el 26 de abril de 2011, y entregó el proyecto definitivo a The Weinstein Company.



¡Qué disfruten!

viernes, 11 de enero de 2013

La serpiente que duerme adentro


Veintiuna, 
así le dicen a ese demonio.

se conocen de borracheras crecidas, sin atasco,

de una ebriedad rica, del quitasol, del tacto brisa a lo broquel

son dos descifrando el plaf, el mareo fresco.

son dos que buscan compañía. son dos barrigas de serpiente
conversando, afuera, repentinas; se piden maullidos, se hablan.
así son serpientes y se ungieron entre nadie.
cuando encuentran sentencia se amanecen, se mueven a otra estrella,
se desgarran; porque hay rabias maleficios de gente larva, de chispas obsesas,
de muertos del recaudo, de criaturas que viven en pesadillas.

en ellos hay ondas diseñadas perfectamente como pisadas de un embrujo.
en ellos hay grietas, hay rostro, hay hurto pacífico de memorias que
van corriendo descalzas por la cocina, los sofás, en la terraza
y se miran como lo hacen los niños al nacer con sus memorias de Dios
y del origen de sus familias. son dos porque sus serpientes vienen guardadas,
son inmediatas a una sonrisa, sin ropas ni navajas.

son con bocas hacha, como ciudades
como casa de todos; aunque sean en
el estómago de otro cuerpo son recompensa.

en ellos hay seres de luz, imperios de mares sinnúmero
son juntos viviendo del rastreo cerril, de maretas asesinas,
de botellas, de vino, de un poco de langosta, de champán, de ascensores,
de teléfonos, de una multitud que brilla y se despierta en la madrugada.

son dos, y toda la noche se abre borracha frente a ellos.

{Zonas crepusculares} por Xiomara Ayala Cartagena

Crepúsculos opúsculos
con pústulas de demencia encandilada
que dejan caer manos engarradas sobre mí,
bañadas en playas de un perico
que no para de gritar:
¡Puta eres mía y te voy a matar,
te voy a matar Puta!
Y ahí llega en la dirección contraria al viento,
con un sol languidecido,
el fin de la huida.
Y ahí se levanta en la dirección opuesta,
la rabia de una fiera dormida
por un Estado Libre Asociado familiar.
Ya no se puede hablar,
solo quedan palabras sangradas,
ídolos caídos con los pies más débiles
que un barro cuarteado.
Una masa quebrada
que intenta abandonarse al silencio sin suerte,
descontinuado por una madeja de cuerdas vocales
que tengo reforzada en la garganta.
Una madeja quemada al son de una voz tormentosa sin cadenas,
al mismo tiempo en que arrebato de su sombra
una libertad latente,
potente,
imparable,
sin deudas.
Ahora te jodiste,
púdrete en tu enfermedad que yo curo la mía
sin el espejismo de ayuda que nunca me ofreciste;
sin la ley de la santa inquisición fatula
cargada por la censura y el miedo.
Desapegada de tu cara triste de perro enjaulado
y torturado por otra mujer mala que te saca el dragón.
Violada y violenta,
sudando las ganas de arrancarte el pellejo sin anestesia,
corriendo millas a vuelta redonda
de algún palomar cubierto
por una mierda que no es mía.
¡Te voy a matar canto de Puta!
seguirás gritando
mientras yo me anclo sin cordura
donde te dije que iba a llegar.
Un lugar que no se construye alto ni lejos,
un lugar que siembro desde mis ovarios,
creciéndolo en mi pecho
para escupirlo por estos labios,
por estas manos que nunca volverán al atardecer.
Yo me despido sonriendo,
con las yeguas de la noche apaciguadas
y desterradas en las postrimerías de mi mente.
Yo me despido con un salto al vacío,
un vacío de carne viva y lista
para no volver a tocarte.
Lista para que no la vuelvas a tocar.
No rezaré por un ojala de finitud
que nadie otorga,
no esperaré a que las aguas pierdan su bravura.
Yo te entierro vivo sin rosarios que te salven.
Yo te entierro ahora con la pala de mi amanecida eterna
antes de que siga creciendo tu cola.
Yo determino apagarte universalmente
y retirarte la luz que levanta el día.                   
                     [Escrito por Xiomara Ayala Cartagena]